Desarrollos a medida: El verdadero efecto lock-in

A pesar de los años que han pasado, y de que es incontestable que WordPress ha contribuido enormemente a la democratización y libertad de la creación web, todavía leo discursos anacrónicos sobre que los desarrollos “a medida“, “desde cero“, son lo mejor y que WordPress se ha cargado la web.

Extrañamente, se pueden leer estas insensateces a personas que han aprendido lo que saben en gran parte gracias a WordPress.

Una historia de webmasters

Es un discurso que me tocó escuchar muchas veces hace más de 10 años, cuando WordPress era apenas conocido, y muchos webmasters y programadores de la vieja escuela, sí, veían peligrar su negocio cuando sus clientes se enterasen de que había un sistema que, a un clic, les permitía modificar su propia web sin tener que pagarles, a ellos, por horas de desarrollo.

Aún recuerdo los primeros cursos que impartí gratuitos para PYMEs y autónomos de mi ciudad sobre WordPress cuando, al terminar las clases, me preguntaban:

“Oye, ¿esto no es verdad no? Porque mi programador, por cambiar el nombre de la calle o subir una foto me cobra 200 euros cada cambio”

Ni haciéndolo ellos mismos se creían que podía crear su propia web, mejor o peor, pero podían, sin tener que pagar por minucias.

WordPress solo es para blogs

Visto con perspectiva, era un discurso inane, estúpido, pues ya había otros CMS. Yo mismo he realizado webs con PHPNuke, Mambo, luego con Joomla, Drupal, Moodle, incluso TypePad y otros.

Pero nadie se quejaba de estos, curiosamente.

Fue con la aparición estelar de WordPress que, a pesar de las críticas del tipo “solo vale para blogs“, “es un CMS para tontos“, “esta mierda se va a cargar Internet“, “¿resulta que ahora cualquiera puede publicar lo que quiera?“, se veía claramente como una amenaza a un negocio de años, del que yo mismo he vivido.

WordPress y la crisis

Pero con los años, WordPress se ha ido popularizando, a pesar de las críticas y los agoreros, y en estos 15 años de vida ha permitido que cualquiera, sin conocimientos y casi sin recursos, pueda tener presencia en Internet, hacer su blog, posicionar su negocio, sin tener que invertir miles de euros en el empeño.

Con la crisis de los últimos años, además, ha permitido que casi cualquier negocio azotado por la penuria económica y la bajada de compras, haya podido crear su primer ecommerce sin tener que pedir un crédito para lograrlo, solo con un hosting especializado – cada vez más baratos y mejores -, WordPress, WooCommerce y unos pocos plugins.

Todo esto son nada menos que síntomas de lo que ha supuesto y supone WordPress para la popularización, la democratización, de la creación web, consiguiendo que la presencia en Internet sea factible para cualquiera, de cualquier nivel económico y social.

El cliente cautivo

Pero, frente a este hecho de mayor libertad, sigue existiendo el elitismo de quienes, en vez de adaptarse a los nuevos tiempos y ofrecer lo que sus clientes necesitan o demandan, siguen y seguirán empeñándose en modelos de negocio antiguos, nada escalables, y sobre todo basados en el secuestro de facto de la web sus clientes.

Aún hoy me encuentro emprendedores y negocios que no tienen acceso al panel de su hosting, ni a una cuenta FTP, ni siquiera a la gestión de su dominio … porque, su webmaster lo tiene todo.

Pero no solo con desarrollos a medida, también en webs hechas con WordPress y otros CMS, a las que algunos webmasters del Jurásico aún siguen extendiendo el modelo del cliente cautivo, y eso sí que es efecto lock-in.

Y no me refiero a administradores que se ocupan del mantenimiento y gestión de la web de sus clientes sino a teóricos desarrollos “llave en mano” en los que el cliente no llega a ver nunca la llave.

¿Qué es eso del efecto lock-in?

Por si aún no te suena el palabro, viene a ser una especie de expresión para identificar cuando una web no es fácilmente “transportable” a otro sistema posterior, al estar creada con códigos que dificultarán su posterior migración a otra tecnología.

Es ese efecto de encadenamiento” a la tecnología existente, que te impedirá cambiar a otra en un futuro.

Esto no es nuevo, sino que es algo que ha pasado SIEMPRE, sobre todo en Internet. Ha pasado en todos los ámbitos de la tecnología, y seguirá pasando, porque es ley de vida que nuevas tecnologías superen y nos animen a cambiar a la mejor ¿o es que tú no has cambiado de tecnología de lectura de archivos de audio o vídeo más de una vez en tu vida?

Pues esto, llevado a su máxima locura, es una especie de mantra que se maneja últimamente, no por esos webmasters anclados en el pasado, que sería incluso normal, casi lógico, por digna defensa de su modelo de negocio de años, sino que recientemente se lee a gente que vive de WordPress, de esa democratización, de esa libertad, hablar de efecto lock-in de tecnologías concretas asociadas a WordPress.

Así, se lee a desarrolladores de temas pontificando sobre la virtud de los temas a medida frente a los temas prediseñados, o sea todos, desde Twenty Ten hasta Avada. ¿No se han parado a pensar que Twenty Ten y Avada, en su primera encarnación, también fueron un tema “a medida“? Pero no a medida de un solo cliente, sino pensados para un uso más amplio por parte de los usuarios de WordPress.

Lo que diferencia el tema “a medida” y el prediseñado no es la calidad del código, ¿o algún desarrollador de temas me demuestra que él es mejor que los que han diseñado Divi, Avada, The 7 y otros popularísimos temas?, lo que los diferencia es el modelo de negocio.

No hay nada más lock-in que un tema o plugin que no sea GPL, con código ofuscado, licencia de exclusividad, o cualquier elemento que limite que el código sea libre y escalable.

TODO tiene efecto lock-in. WordPress mismo es un lock-in, todo lenguaje de programación es efecto lock-in si algún día quieres re-programar la web a otro.

¿Eres GPL o no?

Si estás en este mundo WordPress, ganándote la vida gracias a la existencia de un software libre y abierto, que debe su enorme popularidad y éxito a los miles de temas y plugins que grandes programadores han compartido gratuitamente con la comunidad, debes decidir si eres Apple o de Linux.

Debes decidir si apuestas por liberar todo tu código y cambiar el paradigma del cobro por línea de código al cobro por servicios asociados al código libre.

Si hoy te ganas la vida con proyectos relacionados con WordPress debes seguir la filosofía GPL de WordPress

Debes decidir si eres GPL o no.

Avada, Divi, Visual Composer y el demonio encarnado

Tampoco deja de ser llamativo que los principales blancos de las críticas de los desarrolladores WordPress, de nuevo cuño sobre todo, sean precisamente los temas y plugins WordPress más populares de todos los tiempos.

Son temas y plugins creados por grandes programadores, pero que, en vez de venderlos uno a uno a clientes privados por decenas de miles de euros, que es lo que cuesta desarrollar estas bestias del código, han decidido apostar por un modelo más escalable, y libre dicho sea de paso, que es ofrecer el código y cobrar por actualizaciones, mantenimiento, soporte, servicios a fin de cuentas.

Son temas y plugins que, además, están bajo licencia GPL, con lo cual siguen manteniendo la filosofía de libertad de WordPress.

A lo que te pregunto ¿cuántos temas o plugins a medida has visto acogidos a la licencia GPL?

Te respondo: muy pocos, casi ninguno.

La mayoría siguen en ese mismo modelo viejuno del webmaster del Cretácico, que prefiere tener 5 clientes amarrados a su software por unas decenas de miles de euros al año, a cambiar de paradigma y – curiosamente – empezar a ingresar decenas de miles cada mes.

Pero claro, para eso primero hay que apostar por tu propio producto, invertir miles de horas de desarrollo, proyectar un modelo escalable, que te permita pasar del pequeño negocio del webmaster a ser un verdadero desarrollador profesional del siglo XXI.

Y no hay mucha cultura de este tipo aún en algunos países, entre los que incluyo España.

Aquí aún se critica a Divi o Avada cuando en su agencia hacen cosas parecidas que, en vez de venderlos como servicio, pretenden ofrecerlos como frameworks “a medida” a sus clientes

Y, ¿a que no sabes qué?, resulta que no son “a medida“, mucho menos “desde cero“, porque solo el primer cliente que lo compre podrá decir que tiene tal cosa, el resto tendrán, eso, un Avada, un Visual Composer, hecho para otro, disfrutado por ti, pero a un precio desproporcionado, porque estás pagando lo que ya pagó el cliente anterior por las miles de horas de desarrollo.

Aquí no hay riesgo, claro, no inviertes miles de horas de programación en un proyecto escalable, que te podría hacer rico de verdad, dar empleo. Simplemente desarrollas para un cliente, con el pago asegurado, y luego tratarás de venderle el mismo software, con un par de cambios cosméticos o funcionales al siguiente, que volverá a pagar las miles de horas de programación que ya pagó el primero, aún cuando solo te hayan dedicado unas cuantas líneas personalizadas.

No hablo por hablar, esto se ha hecho, se hace y se seguirá haciendo, y allá cada cual con su negocio, su “momento“, yo llevo dedicándome a crear webs desde hace 15 años y he hecho de todo, pero lo reconozco, y no alardeo de lo que no es cierto.

No digo que hago temas “desde cero” porque sería mentira, porque como poco partes de starter themes, ni de plugins desde cero porque tampoco es verdad, porque siempre aprovechas tal o cual línea, o simplemente aplicas funciones, acciones, filtros de WordPress que otros han creado por ti.

El mantra de la optimización

Otro argumento que se lee mucho es el de la optimización, porque una web a medida siempre estará más optimizada que una que use temas y plugins que no sean a medida.

Pues claro hijo mío, pero sin esos miles de temas y plugins libres tú hoy no te estarías dedicando a hacer desarrollo/SEO/WPO y lo que sea para sitios WordPress, miles, millones de ellos.

Seguirías peleando por un pequeño pastel de quien se pudiese permitir pagar una web a medida, como los webmasters de hace años.

En vez de eso, tienes trabajo, optimizando, posicionando, mejorando, lo que sea, sitios WordPress, que un bendito día, gracias a que WordPress “es para tontos“, gracias a los miles de plugins y temas gratuitos “programados de aquella manera“, gracias a “esos monstruos” de Divi, Avada o Visual Composer, se pudieron hacer una web para su negocio, su hobby, su inquietud, su libertad.

Es como cualquier negocio. Primero alquilas un pequeño local, trabajas tú mismo 16 horas al día, decoras tú el escaparate, haces las cuentas tú mismo con una hoja de cálculo, te pintas el mostrador, todo, hasta que puedes contratar a alguien que te realice las tareas que no son estrictamente de tu negocio.

Los temas como Avada y Divi, plugins como Visual Composer, o los miles de temas y plugins gratuitos de WordPress.org, son esa ayuda al emprendedor, que necesita para arrancar su negocio. Son ellos, no el desarrollador “a medida“, quienes ayudan a democratizar Internet.

Si del desarrollador “a medida” dependiese, todos esos emprendedores y pequeñas empresas no podrían tener presencia online desde el primer momento de su negocio, y así ganarse la vida y competir con los grandes, sino que tendrían que pasar el filtro de esperar a poder invertir miles de euros en una web “a medida”.

¡Bendita GPL!

Está bien vender desarrollos “a medida” pero, de verdad, no solo es innecesario, es mentira y contraproducente para tu propio negocio, pero sobre todo para WordPress y todo lo que te/nos ha dado y te/nos da, vender que todo es “desde cero“, ocultando la belleza de la GPL, de lo que WordPress ofrece, de lo bueno que es que exista un CMS que permite que cualquier persona, PYME, emprendedor, tenga una web sin una inversión millonaria, gracias a reutilizar, copiar, distribuir su código, gracias a la GPL.

Y sino, empieza a liberar el código de tus desarrollos “a medida” bajo licencia GPL ¿no?

Porque la verdad es que esto se ve poco, o nada, se ve más código ofuscado, licencias de copyright, incluso inventadas, lo que sea para que nadie se aproveche de tu código, curiosamente cuando tú te estás ganando la vida aprovechando el código de otros, que tienen una visión distinta de la web, de la programación, más libre.

Hay un negocio pequeño, el del software propietario, con cada vez menos gente sobreviviendo a él, y un gran negocio, lleno de oportunidades y libertad, el del software libre, de código libre y abierto, no basado en el cobro por código sino en la prestación de servicios.

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Autor: Fernando Tellado

Fernando Tellado, apasionado de WordPress, profesor, consultor y ponente. Maquero cansino, padre de tres hijos y de una perrita Beagle, Bilbaíno de nacimiento, Español de corazón y ciudadano de donde me quieran.Autor del libro WordPress - La tela de la araña. Mi blog personal es Navegando con red, donde he crecido como escritor en la red y ofrezco mis visiones acerca de la Web 2.0 y la blogosfera.

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