Los enlaces de afiliado y la madre que los parió

Ya sabes que alguna vez me da por opinar, y esta es una de esas raras ocasiones. Y quería comentar algo sobre el asunto de los enlaces de afiliación, pues es un motivo habitual de (cierta) polémica, también en este blog.

¿Qué es un enlace de afiliado?

Un enlace de afiliado, básicamente, es cuando un blogger recomienda un producto poniendo un enlace a una aplicación, producto, plugin, servicio o lo que sea, y sí, ese enlace lleva a la aplicación, producto, plugin, servicio o lo que sea, pero si el usuario que visita la página, termina adquiriendo esa aplicación, producto, plugin, servicio o lo que sea, el blogger recibe un – normalmente mísero – porcentaje de la venta.

Los ves en productos de Amazon que el blogger ofrece en su barra lateral, o en enlaces de texto en sus artículos, y también en banners aquí y allá.

Es cierto que últimamente se han multiplicado las webs de eso conocido como webs de afiliación pura, o el paso siguiente, de dropshipping, cuyo único objetivo es conseguir porcentajes por afiliación, pero son casos especiales, y no me centraré en ellas especialmente, aunque lo que diré también les afecta.

¿Cómo es un enlace de afiliado?

Suele ser la URL original con algún añadido al final que identifica al remitente del enlace. Por ejemplo, si recomiendas un producto de Ayuda WordPress a la url https://servicios.ayudawp.com se añadirá algo así: https://servicios.ayudawp.com/?ref=1

¿Qué hace un enlace de afiliado?

No muerde, no pega, no rebaja tu karma, no te quita dinero del bolsillo, no te roba la información de tu tarjeta de crédito.

Un enlace de afiliado, para el usuario que le hace clic, si termina por comprar la aplicación, producto, plugin, servicio o lo que sea, el precio que pagará será el mismo (a veces incluso con descuento) pero el blogger que lo remite recibirá una (creo que ya lo he dicho antes) mísera comisión por la venta.

Las distintas empresas que ofrecen servicios de afiliación estipulan unos porcentajes sobre las ventas y una duración de la cookie. Esto último es el tiempo durante el cual se almacenará la cookie en el navegador del usuario referido. Por ejemplo, si la cookie dura 30 días, algo muy habitual, si en los siguientes 30 días el referido hace una compra el blogger recibirá su comisión, pero si el usuario referido borra sus cookies o si hace la compra el día 31 entonces el blogger no recibirá un céntimo.

¿Qué dice la ley?

Básicamente, y para no extendernos en términos leguleyos, la ley de casi todos los países, también la española, trata de proteger al usuario, y obliga al blogger a especificar de forma visible en todas sus páginas en las que haya enlaces de afiliado un texto que avise que los hay.

Esto se hace para mantener la deseable fiabilidad de las opiniones y recomendaciones, y que no se perviertan los consejos de compra debido a acuerdos comerciales, lo que es genial.

En mi caso he llevado esto al extremo poniendo el aviso en la barra lateral, visible en todos los artículos, incluso en los que no llevan enlaces de afiliado, pero eso es decisión personal.

¿Por qué hay personas a las que les joden los enlaces de afiliado?

Lo entiendo. Es verdad, hay veces que encuentras artículos en blogs cuyo único objetivo es conseguir que hagas clic en un enlace de afiliación.

Me refiero a publicaciones sin contenido de valor, engañosas, con títulos atrayentes que no satisfacen la promesa hecha. Y sí, hay muchas, especialmente en las webs de afiliación y dropshipping.

Así que comprendo que si caes en una web o publicación de ese tipo te sientas engañado.

Otro aspecto comprensible, que puede llevar a enfado, es cuando llegas a una publicación importante para ti y resulta que, en vez de informarte sobre distintas posibles soluciones a tu búsqueda, lo único que se te ofrece es un enlace de afiliado, que muchas veces resulta no ser la mejor solución/producto/servicio/plugin, sino simplemente por la que el blogger recibe comisión.

Estas son situaciones en las que sí, se engaña al lector, y joden, a mi también. De hecho incluso pervierten las búsquedas, al aparecer recomendaciones puramente interesadas, carentes de rigor ni información útil de verdad.

Dicho lo cual, lo que no entiendo es la gente a la que joden los enlaces de afiliado per sé, solo por existir, y esto a veces se dice, se comenta, que puede ser debido a la culturilla hispana/mediterránea del “todo gratis“, que vale, aceptamos gratis como animal de compañía pero ¿te están cobrando algo por un enlace de afiliado? Te remito al párrafo sobre “¿Qué hace un enlace de afiliado?“.

Y no, un enlace de afiliado no te cuesta dinero, no más del que pagarías sin él, y a veces incluso te ahorra dinero, así que no debe ser por esto ¿o sí?

De hecho, los principios de un sistema de afiliados es que sea una relación win-win, en la que ambos ganan, pero algunos no lo entienden, y otros lo pervierten, que de todo hay.

¿Hay quejas que no son razonables?

Creo que sí, hay quejas sobre los enlaces de afiliado, algunas leídas aquí también en este blog, que no me parecen ni de lejos razonables, mucho menos meditadas.

Por ejemplo, me he encontrado quejas airadas sobre el  hecho de que en un artículo donde explico cómo hacer algo en Divi, y lo explico al completo, sin necesitar pagar nada para aprender a hacerlo, resulta que salta un lector y me pone a caldo porque en algún momento del artículo hay un enlace de afiliado a Divi, y suelta algo como “solo compartes información para meter enlaces de afiliado“.

Vamos a ver, si me curro un artículo de, digamos, 1500 palabras, con capturas de todo el proceso, con códigos que cualquiera puede usar gratis en su web ¿qué cojones te importa si al principio o al final hay un enlace de afiliado? ¿no quieres hacer clic? ¿solo quieres aprovechar el conocimiento que comparto y usarlo?, perfecto, para eso lo hago, pero no toques las narices por tocarlas, nadie te pide que compres nada, ni necesitas comprar nada para disfrutar de lo que comparto en mis artículos, así de simple.

De hecho, si comparto una guía o tutorial para Divi es para usuarios que ya lo tienen, con lo que no necesitan comprar nada. Y, además, ¿qué habría de malo en que alguien lo compre desde un enlace de afiliado? ¿le cuesta más? Vuelve a leer los párrafos anteriores.

¿Más ejemplos?

Otro ejemplo es cuando comparto un enlace a una empresa de hosting con la que estoy trabajando, en la que alojo en blog, o sea, no comparto nada que no use yo mismo. Y si en medio de un artículo, guía, tutorial, lo que sea, hay un enlace, dentro de contexto, a esa empresa de hosting con un enlace de afiliado ¿qué mal te hace? Si me lees hace tiempo ya sabes que no hago comparativas de empresas de hosting, precisamente por coherencia, para no desvirtuar las búsquedas.

Es más, curiosamente en esos enlaces ni siquiera recibo un porcentaje por las ventas, es un acuerdo a largo plazo, que los lectores de este blog ya sabéis que es gracias a lo que este blog sobrevive, pues hubo tiempos en que estuve a punto de abandonar por no poder sufragar los gastos de hosting. Además, en el enlace de la empresa de hosting tienes un descuento permanente por usarlo aún cuando no tenga ofertas la empresa.

De nuevo, ¿no quieres hacerle clic? perfecto, aprovecha el conocimiento que comparto y sigue tu vida, no cobro por visitar el blog, ni por el contenido de los artículos como hacen en el mundo anglosajón (algo aquí inviable visto lo visto), y aquí  hago un inciso…

Hace tiempo, un lector se animó a publicar un artículo preguntando qué harías si se cobrase por contenido en el blog ¿sabes las respuestas? Pues la mayoría eran insultos, desproporcionados del todo, diciendo que menuda mierda y no se cuantas lindezas más, como si esto lo pusiese el ayuntamiento y uno tuviese la obligación de compartir lo poco o mucho que sepa.

También me llamó la atención un verano en el que, por primera vez en la historia del blog, no publiqué nada durante mis vacaciones (que tengo una vida aunque no lo creas). Mira tú por donde, el mismo día que vuelvo, sin deshacer las maletas, publico un código que habría aprendido esas vacaciones y me salta un fenómeno diciendo “x días sin publicar nada y vaya mierda que compartes“.

En serio, porque uno tiene ya cuajo de años de foros y blogs, sino a veces se te quitan las ganas de seguir compartiendo nada con semejantes personajes.

Menos mal que soy de los que piensa que en realidad publico para los que no dicen nada pero siguen leyendo el blog y siguen haciendo que sea el más visitado sobre WordPress en español, y para los pocos – pero bienvenidos – lectores que en contadas ocasiones se te acercan a darte las gracias porque en alguna ocasión les has ayudado con un artículo del blog o han aprendido algo que no sabían.

En mi caso, para terminar este apartado, además, solo comparto artículos, guías y tutoriales sobre herramientas que yo mismo utilizo, y si algo no me gusta lo digo siempre, tenga enlace de afiliación o no.

El quejica gilipollas

No quiero terminar este desahogo sin hacer una mención especial al quejica gilipollas, un caso real que en una ocasión me dijo que aprendía mucho con mi blog pero que aunque comprase alguna vez algo de lo que yo recomendaba el siempre iba a la URL pero antes quitaba la parte de afiliado de la URL, para que yo no cobrase comisión alguna.

Majete ¿verdad?

Pues de estos hay muchos, que lo han visto estos ojos que se tiene que tragar la tierra. Usuarios que, en base a la recomendación de un blogger hacen una compra, convencidos con lo aprendido, pero que, en un alarde de buen rollo y porculismo deciden que aquél que les ha facilitado ese conocimiento o descubrimiento no reciba ninguna compensación por ello ¡faltaría más!

Soluciones a los enlaces de afiliado

No les hagas clic

Si eres de los que les jode porque sí simplemente no hagas clic en ellos, pero no critiques coño, el blogger también tiene derecho a ganarse unos euros por el hecho de compartir información gratis contigo. ¡Joder, que nadie te obliga a hacerles clic ni comprar nada!

Haz clic y sé agradecido

Si te interesa el producto, plugin, servicio o lo que sea, simplemente haz clic, ya sabes que ni te compromete a nada, ni te van a robar la cartera. De paso, tu blogger podrá seguir dedicando tiempo a compartir sus conocimientos.


¿Me he quedado a gusto? Pues no, pero quería compartir contigo esta reflexión que me ronda hace tiempo. Ahora te toca a ti dar tu opinión, por supuesto.

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Autor: Fernando

Fernando Tellado, apasionado de WordPress, profesor, consultor y ponente. Maquero cansino, padre de tres hijos y de una perrita Beagle, Bilbaíno de nacimiento, Español de corazón y ciudadano de donde me quieran.

Autor del libro WordPress – La tela de la araña. Mi blog personal es Navegando con red, donde he crecido como escritor en la red y ofrezco mis visiones acerca de la Web 2.0 y la blogosfera.

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