9 razones por las qué NUNCA deberías alojar vídeos en tu propia web

Está fuera de toda duda que el contenido multimedia enriquece las publicaciones en tu web, especialmente porque está más que demostrado que es el formato que prefieren la mayoría de usuarios a la hora de consumir contenidos de aprendizaje o entretenimiento.

Además, incluir vídeo en tus contenidos aumenta los tiempos de permanencia en los mismos, lo que de paso mejora el posicionamiento en buscadores.

Incluir un video en una publicación con WordPress, además, es muy sencillo, solo tienes que insertar un bloque de vídeo y subir un vídeo propio, o un bloque de incrustados y servir el vídeo desde alguna de las plataformas de vídeo más habituales, y aquí llega la gran duda:

¿Es mejor subir mi propio vídeo o alojarlo en una plataforma e incrustar el reproductor?

¿Qué es mejor para el usuario? ¿qué es más compatible? ¿cuál se verá mejor? ¿cómo afecta una u otra decisión a la velocidad de la página? ¿qué es mejor para el SEO?

En este artículo quiero exponerte las principales razones por las que SIEMPRE es peor subir un vídeo y alojarlo en tu servidor, y de paso por qué es mejor incrustar el reproductor de tu vídeo alojado en una plataforma especializada.

Pero antes…

¿Tiene alguna ventaja alojar vídeos en tu web?

Bueno, aunque luego vamos a ver todas sus desventajas, alguna ventaja individual sí tiene alojar en tu servidor tus vídeos.

  • Proceso más rápido: Subir un vídeo directamente a tu web, alojándolo en tu servidor, es un proceso rápido e intuitivo, solo tienes que arrastrar y soltar o usar un bloque de vídeo para subirlo y ya estará disponible. Por el contrario, alojarlo en un servicio externo conlleva siempre más pasos, más tiempos de espera para el procesamiento.
  • Un mayor grado de control sobre cómo se usa tu contenido: Dependiendo de la configuración de alojamiento que elijas, tu contenido de video, y cómo se usa ese contenido, puede convertirse en propiedad de la plataforma que uses. El alojamiento propio de vídeos te permite mantener un control completo sobre tus videos y cómo se comparten.
  • Más control sobre el aspecto y marca de tus videos: Algunas plataformas de alojamiento de terceros, como YouTube o Facebook , no ofrecen la opción de eliminar su marca. Las empresas que quieran poder marcar completamente su propio contenido de video pueden optar por el alojamiento propio.
  • Caché: Cualquier contenido alojado en tu servidor es posible almacenarlo en la caché propia o de una CDN, reduciendo así los tiempos de carga de estos archivos de vídeo, normalmente muy pesados.
  • Generar más tráfico directo en tu web: Cuando alojas tus propios videos e insertas ese contenido en tu web, te aseguras de que cualquier persona que vea tu contenido permanezca en tu web en lugar de ser enviado a un sitio diferente.

Si bien estos beneficios, para algunas empresas, son razón suficiente para abordar los problemas, dificultades y enormes costes de alojar vídeo, la mayoría encuentran que las ventajas no superan lo suficiente los aspectos negativos.

Desventajas de alojar vídeos en tu web

Pero ahora vamos con los inconvenientes y problemas que supone alojar vídeos directamente en tu web en vez de incrustar un reproductor y usar servicios externos de terceros.

Ancho de banda del servidor

El ancho de banda es la tasa máxima de transferencia de datos permitida por su servicio de alojamiento web para ver tu web.

Los archivos de video pueden ser fácilmente de gran tamaño, por lo general de más de 100 MB, y eso sin buscar una calidad especial. En tal escenario, puedes esperar que los visitantes de tu web se sientan frustrados mientras ven el vídeo debido al almacenamiento excesivo en búfer.

Si alojas varios videos grandes y algunas docenas de personas intentan ver el mismo video a la vez, puedes estar consumiendo un enorme ancho de banda de la que te asignó tu proveedor.

Tu proveedor le da a cada servidor una cantidad específica de ancho de banda y recursos, utilizando tasas de tráfico promedio que no incluyen la transmisión de archivos multimedia grandes a varios espectadores al mismo tiempo al calcular ese número.

Si a sus servidores de video se les envían demasiadas solicitudes para un solo archivo grande, rápidamente excederá los límites del servidor en el que está alojada tu web y con toda probabilidad tu proveedor detendrá tu sitio de inmediato.

Límites de tamaño de archivos y de espacio en el servidor

Para mantener baja la demanda de servidores compartidos, los proveedores de alojamiento web limitan el tamaño máximo de los archivos cargados a 50 MB o menos, lo que te impedirá cargar archivos de vídeo que tengan una duración superior a unos pocos segundos.

Además, los archivos multimedia de gran tamaño pueden violar los términos de la política de uso aceptable de tu proveedor de alojamiento y provocar el cierre de tu cuenta de hosting.

Si puedes cargar archivos de vídeo grandes a su servidor con frecuencia, podrías eventualmente superar la cantidad de espacio de almacenamiento proporcionado por tu cuenta de alojamiento, especialmente si realizas copias de seguridad de tu sitio con regularidad.

Además de la cantidad de espacio en disco que ocuparán tus archivos de vídeo, las copias de seguridad comenzarán a tardar mucho más en ejecutarse. Más datos requieren más espacio en disco y la copia de seguridad lleva más tiempo.

Costes desmesurados de alojamiento y ancho de banda

Aún queriendo asumir los anteriores dos problemas, un mayor uso de ancho de banda y una mayor demanda de espacio, rendimiento y velocidad conducirán inevitablemente a un aumento vertiginoso de los costes del servidor.

Si necesitas continuar manteniendo tu biblioteca de vídeos alojados por tu cuenta en línea, pronto deberás migrar a un servicio de hosting dedicado con grandes recursos.

En la mayoría de los casos, una web cuesta aproximadamente 9 € por mes o menos para un sitio básico de WordPress. Para un sitio con una biblioteca de videos alojados los costes pueden aumentar a, por lo menos, 50 veces esta cantidad, y todo eso sin garantía de que el servidor no se sature si hay concurrencia de visualizaciones de tus vídeos.

Y seguirás teniendo el problema del ancho de banda, pues la mayoría de servicios limitan su ancho de banda en un rango de sus direcciones IP cuando detectan cualquier actividad inusual.

Podrías pensar en alojar tus vídeos por tu cuenta en servidores cloud de alto rendimiento como los de Google o Amazon WS pero, de nuevo, a poco éxito que tengan tus vídeos, los costes pueden ponerse por las nubes, nunca mejor dicho.

Problemas de conversión y compatibilidad de formatos de archivos de vídeo

La especificación HTML5 actual no especifica qué formatos de vídeo deben admitir los navegadores. Como resultado, los principales navegadores web han tirado cada uno por su lado, y cada uno admite un formato diferente.

Safari reproducirá vídeos H.264 (MP4), pero no WebM u Ogg. Firefox reproducirá videos Ogg o WebM, pero no H.264. Afortunadamente, Chrome reproducirá todos los formatos de vídeo principales, pero si quieres asegurarte de que tu vídeo se reproduzca en todos los navegadores web principales, tendrás que convertir tu vídeo en varios formatos: .mp4, .ogv y .webm al menos.

Ahora tienes, como poco, tres archivos de video diferentes para cargar, cada uno potencialmente de cientos de megabytes de tamaño.

Además, en estos procesos de conversión puede perderse calidad, y tendrás a usuarios que verán tu vídeo en su calidad esperada, mientras que los que usen otros navegadores podrían verlo granulado o simplemente a baja calidad, generando una mala experiencia de visualización.

Problemas con los tamaños de archivo para los distintos dispositivos

El formato de archivo no es el único factor que varía según los diferentes navegadores y dispositivos durante la transmisión de vídeos. El tamaño, las dimensiones, de un vídeo también es muy importante.

El tamaño de tu archivo de vídeo afecta directamente su resolución. La resolución está determinada por el número de píxeles o puntos por pulgada lineal.

Si tu vídeo se transmite en un dispositivo móvil, necesitarás que tenga una resolución de aproximadamente 480p para una experiencia de transmisión de calidad. Por otro lado, si tu vídeo se va a reproducir en un PC, debe tener la capacidad de transmitir a 1080p HD.

No solo necesitas ajustar el tamaño (y por lo tanto, la resolución) de tu vídeo para los diferentes dispositivos de visualización, también debes hacerlo para las diferentes preferencias de los usuarios.

Todo esto requiere la creación de diferentes versiones de tu archivo de vídeo, lo que generará de nuevo más necesidad de espacio en el servidor y consumo de ancho de banda.

Pero también necesitarás crear una versión más pequeña y de menor resolución para dispositivos móviles como teléfonos y tabletas, así como la entrega a los usuarios con conexiones a Internet más lentas.

Eso significa que por cada video que añadas a tu web, necesitarás media docena o más de archivos de video de varios tamaños y formatos para garantizar que tu vídeo se pueda ver en todos los principales navegadores y dispositivos web. Pero además, ¿cómo sabrá tu sitio cuál de esos archivos debe servir a cada persona?

Como verás, este es un problema enorme.

Es cierto, por otra parte, que tanto WordPress con su reproductor, como los principales temas, tratarán de adaptar tus vídeos subidos al dispositivo, pero en un proceso de redimensionado de la ventana, nunca de cambio de tamaño y/o resolución, y por supuesto tampoco de peso del archivo.

Códigos complicados

Da igual si usas un plugin o el reproductor integrado de WordPress, tendrás que crear un poco de código para indicarle al reproductor de vídeo qué formatos has creado, así como su ubicación en el servidor. Podría ser algo así …

<video poster="movie.jpg" controls>
<source src="movie.webm" type='video/webm; codecs="vp8.0, vorbis"'/>
<source src="movie.ogg" type='video/ogg; codecs="theora, vorbis"'/>
<source src="movie.mp4" type='video/mp4; codecs="avc1.4D401E, mp4a.40.2"'/>
<p>Esto es un contenido alternativo</p>
</video>

Incluso con la compatibilidad incorporada para vídeo en WordPress tendrás que crear construir shortcode como este …

[ video width="960" height="540" mp4="movie.mp4" ogv="movie.ogv" webm="movie.webm" ]

Y, después de todo este esfuerzo, todavía tu vídeo no se verá igual en todos los navegadores, debido a los problemas que hemos visto anteriormente.

Pérdida de visibilidad, tráfico y oportunidades de difusión

La visibilidad y el tráfico adicionales siempre serán una pérdida de oportunidades al alojar por tu cuenta tus propios vídeos.

Cuando alojas tus vídeos en una plataforma externa como YouTube o Vimeo te beneficias de su popularidad inherente. No solo conseguirás espectadores de tu web, los usuarios de estas plataformas también tienen una alta probabilidad de encontrar tus videos y terminar visitando tu web.

Aún mejor, alojar tus vídeos en una plataforma como YouTube puede ser bueno para el SEO teniendo en cuenta que el algoritmo de Google considera que YouTube es uno de sus 200 factores de clasificación .

Cuando alojas tu vídeos pierdes todas estas oportunidades para obtener visibilidad y tráfico adicionales, y dependerás de tus esfuerzos de marketing orgánicos y publicidad de pago para generar tráfico y mejorar tu visibilidad.

Piratería y robo de contenido

Prepárate para el robo de tus vídeos si los alojas por tu cuenta, esto es así siempre. Puedes añadirles marcas de agua, pero no podrás impedir que alguien los descargue y los reutilice, revenda o lo que sea que quiera hacer con ellos.

En los vídeos alojados es siempre mucho más fácil acceder a las URLs dónde están alojados desde el código fuente, por muchas medidas de protección que apliques.

No digamos del problema que esto puede generar si tus vídeos son parte de un sistema de membresía, y cualquiera que acceda una vez puede descargarlos y revenderlos como material propio, o de terceros sin ética alguna.

Por el contrario, plataformas como Vimeo Pro te permiten discriminar incluso la reproducción a que solo sea posible en los dominios que tú especifiques, impidiendo de ese modo que los ciberdelincuentes aprovechen tu contenido, aunque eventualmente llegasen a poder descargarlo o capturarlo de algún modo.

Carga lenta de la web

A todo lo anterior hay que sumarle que, aunque puedas almacenar en caché o mediante copias en una CDN tu contenido de vídeo, seguirás cargando varios megabytes de archivo por cada vídeo que tengas en tu sitio.

Si tu vídeo está alojado en un solo servidor, eso significa que todas las consultas de tu contenido se envían al mismo lugar. Entonces, si tienes una docena de usuarios que intentan ver el mismo vídeo, son 12 consultas individuales enviadas a un mismo servidor.

A esto tienes que sumarle la ya de por sí sobrecarga de tu servidor, tanto en rendimiento como en ancho de banda, no digamos si concurren varios usuarios visualizando un mismo vídeo, lo que generará un cuello de botella que siempre ralentizará la carga del sitio completo, y en ocasiones tirará abajo la web entera por falta de recursos.

Y todo esto sin siquiera pensar en los usuarios de dispositivos móviles, con conexiones a Internet limitadas, costes de consumo por «megas», procesadores, memoria, prestaciones y reproductores de todo tipo y calidades.

Cualquier usuario que visite tu sitio con un dispositivo móvil estará teniendo una experiencia limitada de la visualización de tus vídeos, además de generarles un mayor consumo de memoria, calentamiento del dispositivo y consumo de batería, al tener que procesar el vídeo directamente.

Por el contrario, al alojar tus vídeos en plataformas especializadas no hay riesgo alguno de que se ralentice la carga del vídeo ni de que se caigan estos súper servidores donde suelen estar alojados. El peso de tus páginas será mínimo, pues solo añadirás unos pocos bytes del código de incrustación y además los usuarios de dispositivos móviles disfrutarán adicionalmente de la integración que estos servicios ya suelen traer por defecto en la mayoría de las plataformas y sistemas operativos.

¿Dónde debería alojar mis vídeos?

Visto lo anterior, no creo que te queden dudas sobre que SIEMPRE es mejor alojar tus vídeos en plataformas especializadas como YouTube o Vimeo.

Si lo que buscas es difusión y SEO tu elección clara será YouTube, y si tu prioridad es la protección de marca y tus contenidos entonces debes alojar tus vídeos en Vimeo Pro o plataformas profesionales similares.

WordPress es totalmente compatible con las principales plataformas de alojamiento profesional de vídeo e incrustar su reproductor es tan simple como copiar y pegar la URL del vídeo que quieras mostrar.

¿Y qué pasa con las Core Web Vitals y el WPO?

Si estás obsesionado con las métricas web principales de Google, las conocidas como Core Web Vitals, es posible que estas te muestren alguna advertencia en lo relativo a vídeos alojados en plataformas externas, totalmente cierto.

Estos avisos suelen advertirte que al ser recursos externos no puedes almacenarlos en la caché, algo innecesario porque ya se sirven directamente desde las cachés de alto rendimiento de los servidores cloud más rápidos y potentes del planeta: Google y Amazon.

Y también pueden indicarte que estás generando llamadas a recursos externos que pueden ralentizar la visualización de elementos de tus páginas hasta que no se carguen, pero esto tiene soluciones técnicas que con WordPress son muy fáciles de aplicar:

  • Precargar la DNS de los recursos – Esto puedes hacerlo con todos los buenos plugins de optimización, como Autoptimize, SG Optimizer o WP Rocket.
  • Hacer precarga del recurso concreto – Puedes hacer prefetch, preload o preconnect con cualquier recurso para acelerar su visualización en tu web.
  • Carga diferida de vídeo – Igualmente, puedes hacer carga diferida (lazy loading) de vídeos propios o externos mediante la propiedad nativa de WordPress o de los plugins de optimización.

Pero, por encima de todo, la experiencia de usuario en su conjunto, repasando todos los inconvenientes que hemos visto del alojamiento propio de vídeos, siempre será mucho mejor mediante reproductores de vídeos alojados externamente que con vídeos subidos a nuestro servidor, y que podemos resumir en …

  • Compatibilidad total con todos los dispositivos, tamaños y resoluciones.
  • No consumen en exceso recursos de los dispositivos móviles (procesador, batería, memoria)
  • Reproducción consistente en todos los sistemas operativos, plataformas y dispositivos.
  • Sin códigos de adaptación.
  • Cero costes de hosting.
  • Cero problemas de consumo de ancho de banda.
  • Eliminas decenas de megabytes de peso de tus páginas.
  • Mejores tiempos de carga y consumo de recursos al no requerir enormes consumos del servidor y ancho de banda.
  • Mayores posibilidades de visibilidad y difusión.

Recuerda que el objetivo de la optimización web y de las Core Web Vitals, es mejorar la experiencia del usuario que visita tu web, y eso es un conjunto de consumo eficiente de recursos y visualización rápida y adecuada de tus contenidos en todo tipo de situaciones y dispositivos.


¿Aún tienes dudas?

Si aún tienes alguna duda sobre si debes alojar tus vídeos en tu servidor o en plataformas externas profesionales, pues nada, plantéalas en los comentarios y lo debatimos 😉

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Sobre el autor

6 comentarios en “9 razones por las qué NUNCA deberías alojar vídeos en tu propia web”

  1. ¡Hola Fernando! Como siempre, unas buenas aclaraciones sobre temas candentes de WordPress. Sí me gustaría preguntarte qué opinión tienes sobre las imágenes animadas que van como fondo de pantalla de una sección (normalmente en la home), que empiezan a verse por ahí. Es cierto que normalmente son vídeos cortitos, de pocos segundos, que se repiten continuamente, y que no dependen de un reproductor (lógicamente). Son vídeos; pero son pequeños y es otro tipo de uso. Y normalmente en esos casos, en la versión móvil suelen ser sustituidos por un fotograma de ese vídeo (o así entiendo que debería ser siempre). ¿Cómo lo ves? Saludos.

  2. Hola Fernando, gracias por tu enorme contribución.

    Me interesaría conocer la misma reflexión pero sobre audios. Ofrecemos cursos basados en audios y no conozco una plataforma tipo Vimeo para audios. En el caso de audios, ¿podemos hacer una reflexión similar? ¿Existen alternativas de alojamiento tipo Vimeo?
    Posible artículo para tu blog.

    Gracias!

  3. Gracias por éste post tan sesudo y razonado.. y esclarecedor.. Por lo que dices del peligro de robo de contenido hace nada que me hizo falta y buscando descubrí ésta extensión https://addons.mozilla.org/es/firefox/addon/easy-youtube-video-download/ (también tiene versión para chrome)
    Si no la conoces te recomiendo que la investigues (instales) y te fijes en el nuevo botón que añade al reproductor de youtube.. A mí me dejó flipando, que se dice…jajajajjaja
    Feliz Navidad¡¡¡

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