Últimamente se ve cada vez más gente quejándose en foros y grupos de WordPress: «demasiados plugins nuevos», «el repositorio está saturado», «cualquiera hace plugins ahora con IA», «¿y quién va a mantener luego todo esto?». ¿Te suena o solo soy yo el que leo estas cosas?
Y entiendo que pueda parecer un problema, pero muy al contrario, creo que estamos ante uno de los mejores momentos del ecosistema WordPress.
Déjame que te cuente por qué esto no solo no es malo, sino que es probablemente una de las mejores cosas que le podían pasar a WordPress.
WordPress siempre ha ido de democratizar, esto es solo el siguiente paso

¿Recuerdas por qué nació WordPress? Para que cualquiera pudiera publicar en internet sin necesidad de saber programar. Para que tú, yo, tu vecino o tu tía pudieran tener una web sin depender de un informático cada vez que quisieran cambiar un texto.
Pues esto es exactamente lo mismo, pero un paso más allá. Si WordPress democratizó la publicación web, la IA está democratizando la capacidad de ampliar y personalizar WordPress. Y eso, lejos de ser un problema, es estar en línea con el espíritu original del proyecto.
Porque ¿qué diferencia hay entre usar un maquetador visual para diseñar sin saber CSS y usar IA para crear funcionalidad sin dominar PHP? En ambos casos estás usando herramientas que hacen accesible lo que antes era territorio exclusivo de especialistas.
Esta apertura reduce la barrera de entrada al ecosistema WordPress de forma brutal. Diseñadores, marketeros, gestores de contenido, emprendedores… gente con ideas brillantes pero sin conocimientos técnicos profundos ahora puede materializar sus visiones. Y eso es enorme.
Cuando quien tiene el problema crea la solución directamente

Aquí viene una de las ventajas más gordas de todo esto: ahora quien realmente sufre un problema puede crear la solución directamente, sin intermediarios.
Durante años hemos visto plugins genéricos que intentan hacer de todo para todos. «El plugin definitivo de formularios», «La solución completa de SEO», «El máster supremo del rendimiento». Y claro, acabas con herramientas hinchadas de opciones que el 90 % de usuarios nunca tocará.
¿Qué pasa cuando un diseñador gráfico que gestiona webs de restaurantes necesita una forma específica de mostrar menús con alérgenos? Antes tenía que buscar un plugin genérico, contratar a alguien, o resignarse. Ahora quien tiene la necesidad puede describir exactamente lo que necesita y obtener una solución a medida en minutos.
Esta persona entiende perfectamente el problema porque lo vive. Sabe qué necesitan sus clientes dueños de restaurantes, conoce los flujos de trabajo de ese tipo de negocio, ha visto qué funciona y qué no. Ese conocimiento del contexto exacto es oro puro, y ahora puede convertirse directamente en código listo para usar para SU necesidad.
El resultado son soluciones mucho más específicas y aplicables. Menos plugins que intentan abarcar mil casos de uso y acaban no siendo perfectos para ninguno. Más herramientas precisas, concretas, que resuelven exactamente lo que tienen que resolver.
Ideas desde ángulos completamente inesperados

Los que solemos programar habitualmente a veces somos un poco carcas, antigüitos, viejales, cansinos insoportables incluso. Te acostumbras a hacer las cosas de determinada manera, a seguir patrones establecidos, a pensar dentro de ciertos límites. Todos tenemos nuestras «buenas prácticas» y raramente te sales de ellas.
Cuando alguien sin esa «preparación» técnica se pone a crear plugins con IA trae perspectivas completamente nuevas. No sabe que «eso no se hace así» o que «esa combinación es rara». Simplemente describe lo que necesita desde su experiencia, sin las ataduras mentales de cómo se ha hecho siempre.
He visto plugins creados por coaches que combinan WordPress con herramientas de gestión emocional de formas que a ningún programador tradicional se le habrían ocurrido. O tiendas online con flujos de compra diseñados por vendedores que entienden el comportamiento de compra mejor que cualquier manual de e-commerce.
Esta diversidad de enfoques enriquece todo el ecosistema. Aparecen soluciones para nichos que ni sabíamos que existían, se exploran combinaciones que nunca habríamos probado, y de ahí salen innovaciones auténticas, no solo mejoras teóricas de lo que ya existe.
La innovación casi siempre viene de pensar diferente, no de dominar la técnica. Y ahora esas personas que piensan diferente pueden materializar sus ideas sin tener que convencer primero a un programador de que su idea «rara» tiene sentido.
Sin ir más lejos, la mayoría de los plugins que he compartido últimamente no vinieron de ideas mías, sino de necesidades de mis clientes, y ahora están disponibles para todos. Yo creo que no hay nada de malo en ello ¿no?
La mejor forma de aprender es haciendo cosas

Tengo una teoría, llámame loco, pero creo que muchos de los que hoy critican a quienes usan IA para crear plugins, ellos mismos empezaron copiando código de foros o tutoriales sin entenderlo del todo. Todos hemos estado ahí, yo el primero, que como ya sabes, no soy programador, aunque programe cosas.
La diferencia es que ahora la IA actúa como un copiloto especializado que no solo te da el código, sino que puede explicártelo línea por línea. Puedes preguntarle por qué se hace algo de determinada manera, pedirle que te enseñe alternativas, o que te explique conceptos que no terminas de entender, y esto también es aprender.
La IA no es un libro, es mejor, es una enciclopedia interactiva. Compartir en XEste aprendizaje acelerado lo veo a diario. Conozco gente que empezó usando IA para crear un plugin simple y seis meses después estaba modificando código a mano, entendiendo hooks de WordPress, y participando en foros ayudando a otros. La IA les dio el empujón que necesitaban, exactamente igual que los que empezaron/mos hace más de 20 años con WordPress instalando plugins a lo loco (no se, alguien habrá por ahí).
No todo el mundo tiene tiempo, dinero o ganas de hacer un curso de programación para WordPress de seis meses antes de poder crear algo útil. Pero sí tienen una necesidad real que resolver ya, y al resolverla aprenden, con un proyecto de verdad, con esa motivación extra que te da la pura necesidad. A mi eso me parece educación práctica en su máxima expresión.
Ver código generado y funcional, poder preguntarle a la IA qué hace cada parte, modificarlo, romperlo, arreglarlo… ese es un método de aprendizaje infinitamente mejor que leer tutoriales abstractos sin contexto. Aprendes exactamente lo que necesitas cuando lo necesitas, y sobre un problema que de verdad te importa resolver.
Un ecosistema más grande es un ecosistema mejor

Más opciones siempre es mejor que menos opciones. Creo que esto no tiene discusión.
La clave es que ahora aparecen soluciones para problemas que antes quedaban sin resolver porque no eran lo bastante importantes o lo suficientemente comerciales como para que un programador profesional le dedicara tiempo. Esas pequeñas necesidades también merecen sus herramientas.
Este impulso al ecosistema es tangible. Hay más diversidad de soluciones, más opciones para usuarios finales, mayor competencia que eleva el listón de calidad. WordPress se vuelve más completo, más versátil, más capaz de adaptarse a cualquier necesidad.
Nichos desatendidos finalmente encuentran sus herramientas, problemas específicos de sectores concretos obtienen soluciones pensadas por gente que conoce esos sectores de primera mano. El repositorio se vuelve más rico, no más saturado.
De hecho, el repositorio de plugins de WordPress está viviendo una segunda juventud, pues después de años en los que costaba encontrar plugins completos que de verdad sirviesen de algo sin pagar por una actualización premium, ahora vuelve a haber plugins fantásticos que funcionan sin extras, y a veces incluso sin molestos banners promocionales.
Proyectos que simplemente no existirían de otra forma

Imagina que tienes una idea para un proyecto digital pequeño, una web de nicho, una herramienta específica para tu sector, algo así. Necesitas cierta funcionalidad personalizada.
Antes tus opciones eran: aprender a programar (meses), contratar a alguien (miles de euros), o conformarte con algo genérico que no termina de encajar. Para muchas ideas, ninguna de estas opciones era viable así que simplemente no se hacían.
Ahora puedes crear un prototipo más que viable en días, sin una inversión económica que te hipoteque, y encima pudiendo validar por ti mismo si tu idea tiene sentido antes de meterte en invertir más en ello. Si funciona, genial, puedes invertir en mejorarlo profesionalmente, y si no funciona solo has perdido unas horas de tu tiempo.
Esta reducción brutal de la barrera de entrada está permitiendo que surjan proyectos que simplemente no existirían de otra forma. Startups que pueden arrancar con presupuesto cero, pequeños negocios que pueden competir con herramientas que antes solo estaban al alcance de empresas grandes, proyectos personales que se convierten en productos en cuestión de horas.
La experimentación sin riesgo ahora no solo es posible sino que es la mejor opción. Puedes probar conceptos, validar mercados, hacer tests de meras ideas… y todo antes de hacer inversiones importantes. Los prototipos rápidos te permiten cometer fallos de manera barata y rápida, que es la mejor forma de descubrir lo que funciona, y lo que no.
Y cuando un proyecto pequeño despega, siempre estás a tiempo de profesionalizarlo. Pero al menos has podido empezar, que es lo más difícil.
¿Y qué pasa con la calidad del código?

Vale, aquí viene la objeción más común: «pero si lo hace alguien que no sabe programar, el código será una porquería».
Pues bien, tengo algo que comentar al respecto…
- Hay programadores profesionales que escriben código terrible: El título no garantiza calidad. He revisado código de empresas «serias» que daba miedo, y he visto código generado por IA que seguía los estándares de WordPress mejor que muchos plugins veteranos, solo tienes que pasarles el PCP a plugins que llevan ahí años para flipar, y no para bien.
- WordPress.org revisa todos los plugins antes de publicarlos: Y eso es seguridad, buenas prácticas, estándares de código. El filtro está ahí y funciona, mejorable, pero funciona. Si el código es realmente malo, no pasa la revisión, así de simple.
- La comunidad detecta problemas rapidísimo. Un plugin mal hecho recibe reseñas de errores enseguida, y si no se mantiene, desaparece del mapa por inactividad. El propio ecosistema se limpia solo.
- Y lo más importante: El código generado por IA suele seguir bastante bien los estándares de WordPress. De hecho, a veces mejor que el de programadores que aprendieron hace años y mantienen malas prácticas antiguas porque «siempre lo han hecho así».
¿Que hay plugins malos? por supuesto. ¿Que algunos proyectos se abandonarán? seguro. Pero eso ya pasaba antes, solo que a menor escala, o simplemente no nos enterábamos. El repositorio de WordPress.org está lleno de plugins abandonados creados por programadores tradicionales, a miles. No es un problema nuevo, simplemente es más visible ahora porque hay más volumen.
La calidad, al final, se autorregula. Los buenos plugins crecen en instalaciones y valoraciones, los malos se quedan estancados en las primeras páginas de búsqueda, con pocas descargas y peores valoraciones. El mercado funciona, y WordPress.org – guste o no – es un mercado.
La autorregulación del ecosistema funciona de maravilla
Incidiendo en el tema de esa autorregulación, WordPress tiene un sistema brutal de autorregulación que muchas veces no valoramos lo suficiente.
- Las instalaciones activas son un indicador inmediato de si algo es útil. Si un plugin tiene cinco descargas en seis meses, está claro que no está resolviendo ningún problema real. No necesitas revisar su código para saberlo.
- Las valoraciones y reseñas separan rápido lo bueno de lo malo. La comunidad de WordPress es muy activa dejando opiniones, y esas opiniones son oro para quien busca soluciones.
- La frecuencia de actualizaciones muestra si un plugin está mantenido o abandonado. Un plugin sin actualizaciones en dos años es una señal clara de que el autor pasó a otra cosa.
- Los foros de soporte evidencian si el creador responde o pasa del tema. Puedes tener un plugin fantástico técnicamente, pero si no respondes dudas ni arreglas problemas, la gente lo abandonará.
No necesitamos un comité que decida qué plugins merecen existir y cuáles no. El ecosistema se regula solo: los plugins útiles y bien hechos crecen, los malos se quedan en el olvido. Es evolución natural digital en estado puro.
Y esto funciona independientemente de si el plugin lo hizo un programador profesional o alguien usando IA. Al final lo único que importa es: ¿resuelve un problema? ¿funciona bien? ¿lo actualiza alguien? El resto son detalles, con solución.
Velocidad de respuesta sin precedentes

Cuando surge una necesidad nueva en el ecosistema web, la velocidad importa. Y mucho.
Sale una nueva API de un servicio popular, aparece un cambio en regulaciones que afecta a ciertas webs, surge una tendencia que requiere funcionalidad específica… Antes había que esperar semanas o meses hasta que alguien creara una solución. Para cuando salía, a veces la necesidad ya había evolucionado o cambiado.
Ahora, si sabes lo que necesitas, puedes tener un plugin funcional en horas. Y si lo publicas en WordPress.org, otros con la misma necesidad pueden beneficiarse inmediatamente.
Esta agilidad hace que WordPress como plataforma sea mucho más adaptable y competitiva, la mejora, y mucho. Responde más rápido a los cambios del mercado, se mantiene relevante con más facilidad, puede adaptarse a nuevas tecnologías, servicios o requisitos casi en tiempo real.
Cuando apareció ChatGPT, en semanas había plugins integrándolo, cuando cambian requisitos de accesibilidad, las soluciones surgen rápido, cuando un servicio popular lanza una API, no hay que esperar meses para poder usarla desde WordPress.
Esta capacidad de adaptación rápida es una ventaja competitiva enorme frente a otras plataformas más cerradas o con ciclos de desarrollo más lentos.
¿Saturación del repositorio? El problema ya existía

La queja de la saturación no es nueva. WordPress.org ya tiene decenas de miles de plugins, muchos duplicados, muchos abandonados, muchos que hacen prácticamente lo mismo con ligeras variaciones.
Esto no ha empezado con la IA, la diferencia es que ahora el ritmo es más rápido, lo que hace más visible un problema que ya estaba ahí.
Pero la clave es que solo sobreviven los plugins útiles y bien hechos, da igual cómo se crearon. El sistema de instalaciones activas, valoraciones y actualizaciones regulares, todo eso que he comentado antes, separa rápidamente el trigo de la paja.
Un plugin que no aporta valor, que no funciona bien, o que no se mantiene, desaparece, no importa si lo hizo un programador con veinte años de experiencia o alguien usando IA. El resultado es lo que cuenta.
Y sinceramente, prefiero un repositorio con muchas opciones donde algunas son joyas escondidas, que un repositorio más controlado pero con menos diversidad y menos capacidad de adaptarse a necesidades específicas.
Los programadores profesionales no van a desaparecer (y su trabajo será mejor)

Cada vez que surge una herramienta que facilita algo, aparece el miedo a que los profesionales sobren.
Pasó con los maquetadores, con los temas multipropósito, pero también cuando apareció WordPress, es algo habitual con casi toda innovación. Y mira tú por dónde, aquí seguimos, más ocupados que nunca.
La realidad es que los proyectos complejos, las personalizaciones avanzadas, la integración con sistemas empresariales, el código realmente crítico… todo eso seguirá necesitando programadores profesionales.
La IA es genial para casos de uso concretos y relativamente simples, pero cuando hablamos de arquitectura compleja, rendimiento crítico o seguridad extrema, necesitas experiencia humana profesional.
Lo que sí cambia es el tipo de trabajo. Menos tiempo copiando y pegando código, menos eso de resolver por enésima vez el mismo problema típico, más tiempo en los retos realmente interesantes. Para mí eso es un avance, no un problema.
Además, aparecen nuevos roles: gente especializada en revisar código generado por IA, en optimizarlo, en enseñar a otros a usar estas herramientas correctamente, en mantener y evolucionar plugins que empezaron siendo simples pero crecieron. ¿Te acuerdas del concepto de implementadores? El mercado se transforma y se expande, no desaparece.
Los buenos programadores siempre tendrán demanda para proyectos serios. De hecho, al liberarse de tareas repetitivas, pueden centrarse en lo que realmente aporta valor. Eso hace el trabajo más interesante y mejor pagado.
Casos que demuestran que esto funciona

Siempre me ha gustado pero últimamente cada poco tiempo echo un vistazo a la lista de los plugins más nuevos, y te encuentras cada joya que da gusto verlas.
Hay un caricaturista bastante conocido en España, que también es usuario apasionado de WordPress, que en unos pocos meses ha publicado 2 plugins buenísimos con los que vigilar las estadísticas de Matomo y compartir con seguimiento en Bluesky y Mastodon, he visto otro de una empresa textil que ha creado su propio plugin de tallas de sujetador; o una coach que ha publicado su propio sistema de citas y seguimiento de clientes; hast un usuario random hizo una calculadora integrada en el admin de WordPress para no tener que salir del escritorio de WordPress para hacer cuentas.
Y la realidad es que si te pones a revisar sus plugins no verás nada realmente cuestionable, hay tanta mierda por ahí que si destacan por algo es por que en su mayoría son mejores que miles de plugins basura que pueblan el repositorio. Ea, lo he dicho.
Ninguna de estas personas son programadoras. Ninguna habría podido crear estas soluciones hace dos años, tendrían que haber pagado un dineral para algo sencillo, o simplemente quedarse sin ello, pero ahora tienen herramientas que mejoran su trabajo y, en algunos casos, el de mucha más gente, pues encima han tenido el detallazo de compartir su plugin para todos en WordPress.org. Pero mira tú por dónde, hay gente que piensa que esto tiene algo de malo.
Estos no son casos aislados, está pasando todos los días, de gente resolviendo problemas concretos con soluciones específicas. ¿Algunos de esos plugins desaparecerán?, casi seguro, pero mientras tanto están siendo útiles, no solo a quien los creó, a mucha más gente.
Resumiendo: 6 razones de peso para ver esto como algo positivo
Déjame recapitular y hacer una lista rápida de por qué esto no solo está bien, sino que es genial para WordPress:
- WordPress nació para democratizar: La publicación web primero, y ahora llega la explosión. Estamos siendo fieles al espíritu original del proyecto, esto no lo cambia, lo amplía. Si creemos en la democratización tenemos que apoyarla en todas sus formas.
- La calidad se autorregula sola: Las instalaciones, valoraciones y actualizaciones separan el trigo de la paja sin necesidad de control centralizado. El sistema funciona. lo lleva haciendo años.
- Los plugins complejos seguirán necesitando profesionales: La IA no sustituye la experiencia en proyectos críticos, solo complementa. Hay espacio para todos, de hecho, hay más espacio porque el ecosistema crece.
- Innovación multiplicada: Más cabezas pensando en soluciones significa un mejor ecosistema para todos. La diversidad de perspectivas es una fortaleza, no una debilidad.
- Aprendizaje práctico: Ver código generado y funcional es un método de aprendizaje infinitamente mejor que tutoriales abstractos. Estamos creando la próxima generación de desarrolladores WordPress, y lo estamos haciendo de forma práctica y motivadora.
- Mayor velocidad de respuesta: Cuando surge una necesidad nueva, las soluciones aparecen en días, no en meses. WordPress se mantiene relevante y adaptable en un mercado que cambia cada vez más rápido.
El futuro ya está aquí, y es mejor de lo que parece

La verdad es que no importa mucho si nos gusta o no, las herramientas de IA para crear código están aquí, funcionan cada vez mejor, y cada vez más gente las va a usar. Podemos resistirnos o podemos aprovechar las oportunidades.
Podemos quejarnos de que «antes todo era mejor» o de que «cualquiera se cree programador ahora», y ninguna de estas afirmaciones es cierta. O podemos ver las oportunidades reales que esto abre para el ecosistema WordPress.
Personalmente, prefiero un WordPress donde mil personas más puedan resolver sus problemas específicos, donde aparezcan soluciones para nichos que ni sabíamos que existían, donde la experimentación sea más fácil y rápida, y donde más gente aprenda a entender cómo funcionan las cosas por dentro.
¿Habrá ruido? sí, ¿habrá plugins malos? también. ¿Algunos proyectos se abandonarán? por supuesto. Pero a cambio tendremos más diversidad, más innovación, más accesibilidad y, en definitiva, un ecosistema más rico, dinámico y adaptable.
El repositorio de WordPress.org ha sobrevivido a temas multipropósito, a maquetadores buenos y malos, a plugins de todo-en-uno, y a mil modas más. Sobrevivirá perfectamente a que más gente cree plugins con ayuda de IA.
De hecho, no solo sobrevivirá, crecerá más fuerte. A fin de cuentas lo que importa no es quién creó el plugin o cómo lo creó, lo que importa es si resuelve un problema.
Y si conseguimos que más problemas tengan soluciones todos ganamos. WordPress gana, los usuarios ganan. Y sí, incluso los programadores profesionales ganan, porque pueden centrarse en lo que realmente aporta valor en lugar de repetir las mismas soluciones básicas una y otra vez.
Así que sí, ¡que venga más gente a crear plugins, cuantos más mejor!. Esto que se le ha venido a llamar ese término intraducible de Vibe Coding ha llegado para quedarse, y el ecosistema se encargará del resto ¿no crees?
¿Te gustó este artículo? ¡Ni te imaginas lo que te estás perdiendo en YouTube!







Excelente artículo. Muy interesante lo que se está viviendo. Gracias por mantenernos actualizados siempre.
Gracias a ti por tomarte un momento y dejar el comentario, no hay mejor regalo 🙂